La contrarrevolución en casa

A lo largo de su historia, la sociedad estamental, se había justificado a través de Dios, quien otorgaba el poder al rey y a la nobleza y por otro lado estaba el clero, quien se encargaba de entender y hacer entender los designios del Altísimo.

Es por ello que una de las primeras cosas que hace la burguesía al tomar el poder, es limitar el poder del clero, perseguirlo, por ser éste legitimador de los privilegios del Antiguo Régimen, si bien tardarán poco en que les legitime a ellos también1, restableciendo buena parte de los privilegios del mismo. Es en estos momentos, en que la nobleza y el clero pugnan por mantener su situación de privilegio en la historia, contra una burguesía que quiere hacer valer su superioridad económica, cuando un cuarto agente empieza a nacer en la lucha, el proletariado. Desde principios del s.XIX empieza a agudizarse, fruto de la revolución industrial, la tensión social, la contradicción entre las clases sociales. Es por ello que la burguesía va preparando su propio cuerpo ideológico que frene las ansias emancipadoras de la mayor parte de la población.

En el Estado Español, encontramos en la Constitución de 1812 un fiel reflejo de esta situación que exponemos, a lo largo de sus primeros artículos:

Art. 1. La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios.

Art.4.LaNaciónestáobligadaaconservaryprotegerporleyessabiasyjustaslalibertadcivil,lapropiedadylosdemásderechoslegítimosdetodoslosindividuosquelacomponen.

Art. 7. Todo español está obligado a ser fiel a la Constitución, obedecer las leyes y respetar las autoridades establecidas.

Art.9.EstáasimismoobligadotodoespañoladefenderlaPatriaconlasarmas,cuandoseallamadoporlaley.2

Como vemos, se utiliza la nación,la reunión de todos los españoles, para justificar la obediencia al gobierno, las leyes y, por supuesto, la propiedad, así como defender a la Nación por pertenecer a ella, lo que traducido al lenguaje vulgar, significa que sean los trabajadores quienes defiendan la propiedad burguesa.

Es pues, a lo largo del s.XIX cuando la burguesía va configurando un cuerpo ideológico con la que igualarse al proletariado, eliminando así el antagonismo de clase que se reafirma en el antagonismo nacional, con la diferencia de que ahora la nación pertenece alpueblo soberanoy no a la familia real. Tampoco hay que despreciar, como decíamos anteriormente, el apoyo que posteriormente le brindará la iglesia, pues el séptimo mandamiento no era si no un refuerzo de la propiedad individual. Esta ideología, el nacionalismo, conseguirá gran repercusión a lo largo del s.XIX, llegando a desarrollar el imperialismo colonialista que terminará desembocando en la Gran Guerra.

Por otro lado, habrá un sector de la burguesía que utilice esa misma ideología para imponer sus mayores privilegios económicos, como son los casos de las burguesías catalana y vasca, que buscaban su independencia con el trasfondo real de un mayor desarrollo económico para sí mismos.

Por el contrario, desde sus inicios, el movimiento obrero ha tenido siempre en cuenta que su explotación no es una cuestión aislada, ni es solo suya (lo que hace forjar los vínculos de clase), ni ocurre solo bajo su Estado (lo que hace surgir el internacionalismo proletario). Este internacionalismo se vio puesto a prueba en varias ocasiones y sin duda la más importante fue la Gran Guerra europea (la Primera Guerra Mundial), en que les socialdemócratas se desintegraron, optando cada uno por el apoyo a su país y les anarquistas se dividieron, entre quienes apoyaban a los aliados (la triple entente, formada por Rusia, Francia y Reino Unido), como Kropotkin; y quienes se oponían a la Gran Guerra, como les anarcosindicalistas de la recién creada CNT, que intentó (con gran repercusión), paralizar la industria militar que alimentaba la guerra.

En los años veinte del siglo pasado, ese internacionalismo también se aprecia en la unificación de diversas organizaciones específicas peninsulares o incluso extrapeninsulares, dando como resultado la Federación Anarquista Ibérica y en esa misma línea internacionalista se constituirán las Juventudes Libertarias, también con ese carácter ibérico. Ambas organizaciones, junto con la anarcosindical, participarán en sus respectivas internacionales (IFA, IJA y AIT), reforzando todavía más su carácter internacionalista, al contrario de lo que ocurría en la URSS, dónde Trotsky había perdido la guerra ideológica en el seno del PCUS sobre la necesidad de internacionalizar la revolución, frente alSocialismo en un solo paísdel estalinismo. Conviene tener esto en cuenta cuando, a finales de los 30, durante la Revolución Social/Guerra Civil española, la CNT-AIT esté a punto de ser expulsada de su internacional por su alejamiento de los planteamientos anarquistas y por las ideas que empiezan a surgir en el seno de su Comité Nacional, delanarquismo en un solo país3.

Desde mediados del siglo XX, como bien se recoge en el texto de la CNT-AIT de Irún de 1979,Nacionalismo y Anarquismo4, desde Euskadi empieza a forjarse una nueva forma de entender el nacionalismo en el Estado español5, se intenta ligar el nacionalismo a la cuestión de clase. Así, vasco no será el que consiga demostrar una línea de sangre vasca pura desde hace varias generaciones, vasco pasa a ser el que trabaja en Euskadi, simple y llanamente. Al poco tiempo, empezarán a surgir roces, fruto de las contradicciones entre el nacionalismo y la cuestión de clase, por lo que en el seno de la organización marxista-leninista Euskadi Ta Askatasuna (ETA), se terminarán constatando diversas corrientes, algunas más nacionalistas y otras más de clase, siendo éstas últimas las que irán abandonando la organización, dando lugar, en buena medida, al amplio espectro de organizaciones marxistas de finales de los 60, principios de los 70, como el maoísta MCE o la trotskista LCR, incluso hubo quien, como las Células Rojas, tras escindirse de la organización vasquista, llegaron a tachar a ésta de pequeñoburguesa, precisamente por su postura nacionalista. Es así como, poco a poco, se van consolidando las posturas más nacionalistas, más interclasistas, en el Movimiento Vasco de Liberación Nacional. Esta ruptura se debió, en buena lógica, a la imposición de la ideología nacionalista, interclasista, frente al contenido de clase y es que, acertaron los compañeros de Irún primero y de Bilbao después, al afirmar queEuskal Herria no es marco para la lucha de clases6, refiriendo, como decíamos al principio, que la lucha de clases tiene un marco de actuación internacional, pues internacional es la explotación y la tensión de clases.

También habría que tener cuidado con la relación que tuvo el Movimiento Libertario Ibérico con este movimiento, como fue el caso de la FIJL7, que en su publicación del exilio, Ruta, publicó varios artículos de los primeros miembros de ETA, o el caso de Félix Likiniano, apodado como elcompañero del hacha y la serpiente, por ser él quien diseñó el logotipo de la organización abertzale. Esta situación llegó a concretarse en la organización anarcosindicalista vasca, Askatasuna, que pidió su ingreso en la AIT como sección vasca de la misma, eliminándose, por tanto, la presencia de la CNT española y francesa de las provincias vascas. Tampoco debemos olvidar las actuales manifestaciones deanarco-independentismo, comoEl lado Oscuro de Castilla, sección anarquista de la coordinadora Izquierda Castellana, o el colectivoNegres Tempestesde Catalunya.

Al final, lo que se nos demuestra, por un lado, es que el nacionalismo actúa como elemento integrador, interclasista, limando las diferencias sociales que sustituye por el conflicto entre las diversas naciones, bien por una situación de superioridad, o simplemente por la búsqueda de la materialización del hecho diferencial. Esto lo vemos, por ejemplo, en una apuesta clara, no ya por las elecciones burguesas, si no por alianzas con los elementos progresistas de la burguesía nacionalista, como es el caso de los sectores electoralistas de IzCa, que en 2007 se presentaron a las elecciones autonómicas en Madrid con el partido Tierra Comunera-Partido Nacionalista Castellano, bajo la candidatura Madrid es Castilla, o el caso más actual y de mayor relevancia de la izquierda abertzale, a través de la coalición electoral Bildu, que ha unido en sus filas a la escisión de Izquierda Unida en Euskadi, Alternatiba, con la escisión socialdemócrata del PNV, Eusko Alkartasuna y con otras individualidades abertzales.

Siguiendo el sentido interclasista del nacionalismo, o más bien como máximo exponente de éste, encontramos los movimientos fascistas, representados en el Estado español a través de la Falange Española y de las JONS, de cuyos 27 puntos fundacionales extraemos el siguiente:

7.Ladignidadhumana,laintegridaddelhombreysulibertadsonvaloreseternoseintangibles.Perosóloesdeveraslibrequienformapartedeunanaciónfuerteylibre.Anadieleserálícitousarsulibertadcontralaunión,lafortalezaylalibertaddelaPatria.Unadisciplinarigurosaimpedirátodointentodirigidoaenvenenar,adesuniralosespañolesoamoverloscontraeldestinodelaPatria.8

Dicho esto, hemos de concluir lógicamente que el nacionalismo es enemigo de la lucha de clases, por cuánto supone éste la unidad de las clases sociales, fortaleciendo la explotación de unes poques sobre la inmensa mayoría. Frente a esto, debemos tender al fortalecimiento de nuestras organizaciones internacionales o crearlas si no existen ya, en base a esa explotación capitalista. Debemos tender hacia la unidad del proletariado internacional en las ideas anarquistas.

Grupo Bandera Negra – FIJL

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1Elisee Reclus,Evolución y Revolución. Ediciones Júcar. 1978.

2http://es.wikisource.org/wiki/Constituci%C3%B3n_espa%C3%B1ola_de_1812

3Miquel Amorós, “La revolución traicionada. La verdadera historia de Balius y Los Amigos de Durruti”. Virus Editorial, 2003.

4http://www.nodo50.org/juventudesanarquistas/images/pdf/publicaciones-fija/nacionalismo-anarquismo.pdf

5El textoNacionalismo y Socialismo, de James Connolly, nos demuestra que esas ideas ya existían desde comienzos del s.XX: http://nortedeirlanda.blogspot.com/2010/05/james-connolly-94-aniversario.html

6http://www.nodo50.org/juventudesanarquistas/images/pdf/publicaciones-fija/anarquismo-nacionalismo.pdf

7Salvador Gurucharri y Tomás Salvador,Insurgencia Libertaria. Las Juventudes Libertarias en la lucha contra el franquismo. Virus Editorial. 2010.

8http://nuestrasmentescontralassuyas.blogspot.com/2011/05/27-puntos.html